APOYO A COMUNIDADES

 

Escuela  Joaquín Peón 

 

La fructífera labor educativa de la escuela Marista “Joaquín Peón” se inició el 2 de septiembre de 1941; cuando el Prof. José E. Santana Robles, entonces director del colegio Montejo, escuela hermana Marista,   y don Joaquín Peón Aznar, amigo y bienhechor de los hermanos Maristas, abrieron una escuela destinada a niños de escasos recursos económicos en el costado sur del parque San Juan.

El 20 de noviembre de 1971 el colegio se trasladó a su domicilio actual: calle 60 #718, col. Centro, y tomó su nombre en homenaje a don Joaquín Peón Aznar.

 

CEMADE

 

Al sur de la ciudad en Mérida, Yucatán, en colindancia con el aeropuerto, existe una colonia vulnerable con evidente muestra de rezago en todos los servicios elementales. Los pobladores de esta zona trabajan en servicios, su población es flotante y de inmigrantes, rentan casas y muchos son paracaidistas. Hay un alto grado de alcoholismo, drogadicción, pandillerismo, algunos son hijos de sexoservidoras.

Desde 1988, los Hermanos Maristas han apoyado sistemáticamente esta comunidad. Pero a partir del 2002, después del huracán Isidoro que devastó toda la zona, Los Hermanos tomaron la decisión de crear un centro comunitario donde se imparten una gran variedad de cursos formativos en deportes, artes, computación, idiomas y nivelación académica. De igual forma se brinda apoyo y asesoría psicológica a toda la comunidad.

El objetivo de este centro es capacitar y formar a niños, adolescentes, jóvenes y adultos en situación de pobreza y marginalidad desde el carisma de marista: sencillez, ambiente de familia, presencia, amor al trabajo. En una tarea compartida por Hermanos, colaboradores y voluntarios, inspirados en el evangelio y la solidaridad cristiana.

 

Sierra Tarahumara

 

Los Hermanos Maristas llegaron a la sierra Tarahumara en el año de 1961 con la finalidad de proveer ayuda a la comunidad rarámuri que históricamente ha vivido en condiciones extremas. Con el paso del tiempo, esta población se ha convertido en una de las grandes misiones de toda la Comunidad Marista, a la cual se integran Hermanos, laicos y una gran cantidad de voluntarios, principalmente estudiantes de los colegios maristas.

Actualmente la presencia marista abarca 7 comunidades enclavadas en la Sierra Tarahumara, donde se brinda los servicios de internados para todos los niños. Durante su estancia en estos internados, los niños tienen la oportunidad de estudiar desde el kínder hasta la preparatoria. Además, después de sus clases, reciben formación en diversos talleres de oficios que los ayuda a adquirir habilidades que tienen un impacto positivo en su comunidad. Estos cursos contempla la agricultura, carpintería, artesanías, viticultura, además de deportes.

De esta manera se busca incidir en el mejoramiento de las condiciones de vida de los pobladores de estas comunidades, aportándoles conocimientos y habilidades nuevas que contribuya a la generación de alternativas productivas y mejoren su calidad de vida.